Más de 800 isotanques de combustible han llegado a Cuba a través de pymes privadas
Aeroenvio

En los últimos 18 meses, las microempresas y pymes cubanoamericanas con sede en Miami, Tampa y Nueva Jersey han protagonizado un fenómeno logístico sin precedentes: el envío masivo de isotanques de combustible hacia Cuba, llenando el vacío dejado por la incapacidad del Estado cubano de abastecer de petróleo, diésel y gas a la población.
¿Qué es un isotanque y por qué es clave para Cuba?
Un isotanque es un depósito portátil de acero inoxidable, generalmente de 20,000 a 24,000 litros, diseñado para transportar combustible diésel, gasolina o aceite de manera segura en contenedores marítimos estándar. Para Cuba, donde las colas de combustible pueden durar días enteros, recibir un isotanque significa mantener generadores, camiones y maquinaria agrícola en funcionamiento durante semanas.
El papel de las pymes en este ecosistema
Desde la apertura legal de las MiPymes en Cuba en 2021, decenas de empresas privadas cubanas han establecido alianzas con distribuidores en Panamá, México y República Dominicana para importar combustible. En el lado estadounidense, pymes cubanoamericanas actúan como intermediarias: compran el combustible, lo cargan en isotanques y lo despachan vía marítima. Se estima que entre 2023 y 2025 se han enviado más de 800 isotanques de diésel y gasolina, representando más de 15 millones de litros de combustible llegados a Cuba por canales privados.
Impacto directo en las provincias cubanas
Las provincias más beneficiadas son Holguín, Santiago de Cuba y Camagüey, donde las MiPymes locales usan el combustible importado para alimentar generadores que proveen electricidad a negocios privados, posadas, restaurantes y pequeñas fábricas. En La Habana, el combustible privado ha sido clave para mantener la cadena de frío de negocios gastronómicos y almacenes de alimentos.
¿Cómo participar como pyme cubanoamericana?
Para empresas interesadas en este negocio, el proceso requiere: licencia de exportación de productos energéticos (SNAP/BIS en EE.UU.), coordinación con un agente naviero autorizado para operar con Cuba, y una empresa receptora legalmente registrada en la isla. Las ganancias por operación pueden oscilar entre un 8% y un 15% sobre el valor del combustible transportado.
